La carne roja, en su justa medida

By María Fernández, Vidal Maté

“¿Aún se puede comer sobrasada y salchichón?” bromeaba esta semana el empresario catalán Víctor Grifols. “Ya no sé qué nos queda por comer… ¿pan tostado?”. Las empresas relacionadas con el sector cárnico no se tomaron de forma muy simpática el informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que el pasado lunes publicaba un metaanálisis (un estudio sobre otros 800 informes) que alertaba sobre el consumo de carne. En éste se asociaba una ingesta excesiva de carne roja y procesada con una mayor incidencia de varios tipos de cáncer. De Pekín a Buenos Aires, la ola de indignación recorrió los mataderos mundiales. “Es un informe lamentable”, aseguraba el miércoles un portavoz de la compañía Shuanghui, el mayor fabricante de porcino del mundo y accionista indirecto de Campofrío. “El procesamiento de carne es parte de la civilización y no debe destruirse poniéndole la etiqueta de ‘cancerígeno”, decía.

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Source: El País